Nadie come solo. Un lugar, una semilla y una comunidad que los sostenga. Tres libros que se entienden mejor leídos en orden: cómo diseñar el lugar donde vivimos y cultivamos, qué sembrar en él y quién sostiene a la persona que lo hace.
$89.900 con envío incluido (por separado suman $124.370). Precio fijo, sin cupones. Vale hasta el domingo 1 de noviembre a las 23:59.
Jan Martin Bang. Guía para estudiantes sobre la teoría y la práctica del diseño de Ecoaldeas. 276 páginas.
No es un manual de huerta: es un conjunto de herramientas de diseño, basadas en la observación de los patrones y ciclos de la naturaleza, para diseñar “todo aquello que necesitamos: alimento, refugio, transporte, economía y cultura”. Está armado sobre el Curso de Diseño de Permacultura de 72 horas y recorre doce capítulos: suelo y compost, casa y construcción, energía, agua, economía alternativa, trimembración y cómo se desarrollan los grupos.
Joseph Lofthouse. Prólogo de Juan Ignacio Gerardi (Bioconexión). 244 páginas.
Biodiversidad, polinización promiscua y semillas que aprenden a pertenecer a su lugar. Lofthouse cultiva en un valle frío de montaña en el desierto de Utah y propone lo que se hizo durante miles de años: dejar que las plantas se crucen, guardar las semillas de las que sobreviven y volver a sembrarlas, entre vecinos y en comunidad. Habla de sabor, de resiliencia y de soberanía alimentaria, e incluye capítulos sobre tomates, maíz, leguminosas, cucurbitáceas y cereales, con secciones de cocina.
Steven McFadden. Las granjas CSA como piedras angulares del siglo XXI.
McFadden, que lleva tres décadas escribiendo sobre granjas sostenidas por la comunidad, se hace una pregunta incómoda: ¿la CSA es una red de relaciones o una estrategia de mercado? El libro recupera las tres ideas-semilla de los pioneros (propiedad y riesgo compartidos, apoyo directo y voluntario de quienes comen, y un agricultor liberado del cálculo de cada hilera) y analiza qué falta para que la comunidad despierte de verdad.
Bang dice que necesitamos aliados para crear realidades de mayor escala. Lofthouse muestra que la semilla que perdura es la que circula entre vecinos. McFadden recuerda que una granja es “un organismo social, ambiental y educativo vivo”. Leídos por separado, son tres buenos libros. Leídos en orden, son un mapa: diseñar el lugar, sembrar lo que le pertenece y armar la red humana que lo sostiene.
Cada libro de Impulso Sophia apoya económicamente a granjas sostenidas por comunidades, a la formación de nuevos euritmistas y a la difusión de la agricultura biodinámica en el país. Los libros se traducen y revisan con más de 40 voluntarios que donan su tiempo.
Envío incluido a todo el país. ¿Dudas? Escribinos a [email protected].